Comunicación con adolescentes en familia

La comunicación con adolescentes puede ser todo un desafío para las familias a día de hoy, no es nada sencillo conseguir y mantener una comunicación sana entre los diferentes miembros del sistema familiar.

Y en términos numéricos, de acuerdo con un reportaje del diario 20 Minutos, más del 80 % de los problemas intrafamiliares o psicosociales surgen de una comunicación con problemas, debilitando los vínculos, creando distancias y sentimientos negativos como el desamparo (especialmente en los más jóvenes).

En esta era digital, donde la tecnología y las redes sociales ocupan un lugar central en la vida de los jóvenes, entender cómo establecer una conexión efectiva con estos individuos se vuelve crucial.

Y es que, actualmente, los factores externos se combinan con variables internas, conformando de una forma diferente el contexto afectivo familiar.

Es decir, conciliar en términos de acuerdo pareciera ser una “utopía” en las relaciones entre padres e hijos adolescentes.

Debido a estas razones de peso, la comunicación con los adolescentes se ha convertido en un tema esencial para muchas familias, y es por eso que en este material repasamos diversas estrategias prácticas y efectivas para mejorar este vínculo afectivo.

La importancia de una correcta comunicación con los adolescentes

Para establecer una comunicación con adolescentes de forma efectiva, es esencial comprender la dinámica única de esta etapa de la vida que todos pasamos.

Por lo general, la adolescencia es una etapa donde la manifestación de sentimientos o sucesos con palabras es más complicado, por lo que recurrir a actitudes se vuelve más natural o fácil.

Otro aspecto que caracteriza a la adolescencia es que la relación con los progenitores se vuelve compleja, porque existe una relación de dependencia, pero está combinada con otra necesidad fundamental: la independencia y autonomía, es decir, la construcción de la identidad.

En muchas ocasiones la actitud evitativa de los adolescentes a la hora de comunicarse con los padres puede ser un reflejo de las mismas actitudes de los padres, quienes no comparten ni tiempo ni intimidades con los hijos.

Cuando los hijos llegan a la edad de la adolescencia, hay que equilibrar la identidad con los sentimientos. Aprender a comunicarse es fundamental para solidificar una correcta relación presente y futura, estableciendo vínculos sólidos con un acercamiento verdadero y respetuoso.

En este caso, está bien enseñar que no pasa nada si hay vulnerabilidades, puesto que, como padres, también las tenemos, y es necesario manifestar estos sentimientos.

Incluso, cuando exista una preocupación o se cometa un error, es necesario establecer un vínculo fuerte y cercano para transmitir que las preocupaciones o errores de la vida son normales y que hay momentos en los que se requiere tanto consejo como apoyo o una oportunidad para aprender.

Con todo lo que acabamos de mencionar podemos decir que la comunicación sana en la etapa de la adolescencia es importante porque aporta un mayor bienestar tanto emocional para el núcleo familiar como de desarrollo del adolescente.

¿Cómo mejorar la comunicación con mi hijo adolescente?

Una de las preguntas que con mayor frecuencia llegan a los consultorios psicológicos es ¿cómo mejorar la comunicación con mi hijo adolescente?

A continuación comparto diferentes pautas que pueden ayudar a los padres interesados en mejorar la comunicación con sus hijos:

  • Es necesario realizar una conversación fluida entre padres e hijos, distendida, haciendo que el adolescente se sienta tomado en cuenta; no que sea un interrogatorio exploratorio o criminal, con la finalidad de solamente extraer información.
  • Crear diversos hábitos que permitan el encuentro familiar y que fomenten la comunicación bidireccional. Tomar el desayuno, almuerzo o cena en familia y sólo con entre sus miembros (sin elementos que distraigan la atención).
  • Para los padres: hay que aceptar que el adolescente ya no es un niño. En la infancia, los padres son la referencia a tomar en cuenta, en la adolescencia, este punto de vista cambia.
  • Aplicar las reglas de escucha empática cuando el adolescente hable, prestando la máxima atención, pues el hijo quiere compartir lo que ha acontecido en su día: éxitos, fracasos, preocupaciones, rabias, entre otros. Si el adolescente percibe que se empatiza con él será más fácil que se abra a hablar más a menudo.
  • Los padres deberán mostrar firmeza con los límites. Si bien el adolescente quiere disfrutar de su identidad y libertad con amistades, el cuidado y supervisión paternal es fundamental. Y aunque sean un motivo de discusión, las normas son positivas.
  • Todos tenemos aficiones, y si los padres pueden compartir interés por las aficiones de los adolescentes, se estará creando un vínculo comunicativo bastante interesante, donde disfrutará hablar sin problemas del tema y se reforzará la confianza padres – hijos.
  • Respetar las emociones de los hijos.
  • Pedir opinión al hijo sobre un tema particular, transmite un mensaje valioso: que su opinión sea importante para los padres.

¿Qué hacer si no consigo mejorar la comunicación con mi hijo?

Pueden darse momentos frustrantes donde los padres sientan que se dan contra un muro a la hora de intentar hablar con su hijo. Aunque es frustrante, existen opciones para mejorar la situación.

Es por ello que aquí presentamos unas últimas estrategias prácticas para fortalecer el vínculo con hijos cuando las palabras parece que no hay manera de entenderse.

Escuchar con tranquilidad, como el susurro del viento

La escucha activa, más allá de las palabras habladas, también todo lo que comunica a nivel no verbal.

Es importante prestar atención a los gestos, expresiones y silencios; en ellos muchas veces hay mucha más información que en las palabras.

Usar más las palabras tranquilas

Usar palabras tranquilas y pacíficas creará un ambiente donde el hijo se sienta cómodo expresando sus pensamientos más profundos.

Tener paciencia

Cuando el vínculo o la conexión paternal se desvanece al momento de tener una comunicación con un adolescente, es necesario aplicar la virtud de la paciencia.

Por tanto, la recomendación es que el tiempo fluya como una corriente suave, permitiendo que la comunicación se desarrolle a su propio ritmo.

Los recuerdos compartidos: un apoyo menospreciado

Cultivar el jardín de los recuerdos compartidos, crea momentos que se convierten en fragancias eternas.

Estos recuerdos serán los pilares que sostendrán la comunicación con los adolescentes, incluso en los momentos más difíciles.

Abrir la puerta de la vulnerabilidad

Para finalizar, la vulnerabilidad es fundamental para que una persona desarrolle la capacidad de ser sincero y auténtico.

Esto es fundamental para los padres, al ser valientes al compartir sus propias experiencias y sentimientos.

Y es que, al mostrar esos sentimientos de vulnerabilidad, se invita al hijo adolescente a hacer lo mismo, creando un espacio donde la comunicación fluye.

Si lo que necesitas es reforzar los vínculos de comunicación con tu hijo adolescente en Instituto Claritas tenemos un equipo experto de profesionales que te ayudarán a reforzar esos lazos familiares.

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Fuentes

  • https://www.20minutos.es/noticia/2929356/0/familias-creen-comunicacion-empeora-padres-hijos/
  • https://psicologiaymente.com/desarrollo/importancia-buena-comunicacion-adolescentes
  • https://www.educaciontrespuntocero.com/recursos/educacion-emocional/comunicacion-con-adolescentes/
  • https://www.magisnet.com/2022/01/padres-y-adolescentes-como-mejorar-la-comunicacion/
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