Mi pareja no funciona, ¿qué puedo hacer?

Si estás leyendo esto, posiblemente alguna vez se te ha pasado por la cabeza “mi pareja no funciona” o “no sé si mi pareja funciona”. Ante esta afirmación es normal que se despierte la preocupación de tener que decidir qué hacer. Sin embargo, antes de tomar una decisión es importante reflexionar e intentar comprender qué está ocurriendo, qué te lleva a tener este pensamiento.

¿A qué me refiero exactamente cuando pienso “mi relación de pareja no funciona”?

Para poder desarrollar bien qué hay detrás del pensamiento “mi pareja no funciona”, permítete espacios de reflexión para comprender por qué la relación que tenéis dista de lo que crees que es un buen funcionamiento en la pareja. A continuación, puedes encontrar algunos ejemplos que pueden ayudarte en esta reflexión.

  • Puede ocurrir que la pareja que hemos formado no se parezca a lo que imaginábamos que era conformar una pareja. Estas expectativas pueden estar fomentadas por lo que hemos visto en algunas películas o bien en las parejas de nuestro alrededor (familia, amigos, etc.). Ante esto, es importante tener en cuenta que existen mitos del amor romántico (“la media naranja”, “el amor eterno”, etc.) que dificultan entender lo que ocurre realmente en una relación de pareja y cómo se actúa ante dificultades reales de las parejas.
  • Es posible que pienses que el enamoramiento ha disminuido entre vosotros/as. El enamoramiento es una fase inicial de la relación de pareja, marcada por la idealización del otro/a. Es normal que el enamoramiento disminuya con el tiempo y comencemos a ver aquellos aspectos del otro/a que no nos gustan tanto. Después del enamoramiento se puede dar paso a un amor “más real” en el que comenzamos a ver a nuestra pareja en su totalidad, con aspectos que nos gustan y otros que quizá no tanto.
  • Otro factor que puede influir en pensar que la relación no funciona es la monotonía. Esta monotonía no tiene que significar que la relación no funciona, quizá necesitéis generar algunos pequeños cambios para que la rutina del día a día no se convierta en un ciclo monótono.
  • En ocasiones pueden darse acontecimientos que generan grandes cambios en la relación. Pueden surgir enfermedades en alguno de los miembros, infidelidades, cambios en la economía, pérdida de algún ser querido para la pareja, entre otros. Estos acontecimientos pueden generar cambios a corto, medio o largo plazo. En ocasiones la adaptación puede derivar en algunos problemas en la relación.

     

  • También puede ocurrir que exista un alto nivel de conflicto, que las discusiones se hayan vuelto muy frecuentes. Es normal que a medida que compartís más tiempo juntos y os vais conociendo más en profundidad, surjan algunas discusiones. Sin embargo, una frecuencia e intensidad muy elevada puede conllevar mucho malestar en la relación para ambas partes. Es importante no evitar el problema y poder hablar de ello cuando no haya conflicto para poder llegar a algún acuerdo sobre qué podéis hacer cuando surja una discusión. (NOTA: Si te interesa saber más acerca de esto puedes leer un artículo del blog “Ante peleas frecuentes, discusiones asertivas”).

Es importante tener en cuenta que probablemente hay más de un factor que influye en tu pensamiento. También es relevante entender que pensar que una relación funciona o no, es algo subjetivo y personal, por ello es importante que tú puedas comprender bien qué es para ti un buen funcionamiento en la relación de pareja.

¿Qué puedo hacer?

Una vez tú has podido reflexionar e identificar qué crees que está ocurriendo, puedes compartirlo con tu pareja. Esta conversación ha de darse en una situación tranquila, evitando que se genere en una situación de conflicto. Es importante mantener una comunicación clara y sin reproches. Tal y como se ha mencionado previamente, la percepción de que una pareja funciona o no, es subjetiva. Por lo tanto, es posible que tu pareja no esté de acuerdo con tu percepción. Ante esto, permite a tu pareja un espacio para que pueda expresarse. Quizá en esta conversación, podáis tomar una decisión conjunta con la que estés de acuerdo. Si no es así, recuerda que tienes derecho a poder tomar la decisión de continuar o no la relación de pareja.

Quizá necesites hablar con otra persona que no sea tu pareja, con un/a amigo/a o familiar. El apoyo social es un factor fundamental en momentos en los que estamos valorando tomar una decisión importante ya sea porque nos ayuden en la toma de decisión o bien por sentirnos apoyados en la decisión que tomemos.

Por último, si después de reflexionar con calma, no llegáis a entender qué está ocurriendo para pensar que la relación no funciona, o bien sí lo comprendéis, pero no sabéis qué poder hacer, podéis acudir a un profesional de psicoterapia de parejas. Cada vez son más las parejas que acuden para comprender, solucionar o decidir cuestiones complejas.

Desde el Instituto Cláritas, podemos atenderte tanto en psicoterapia individual como en psicoterapia de parejas.

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