Cuando tu pareja antepone a su familia

La familia es el principal apoyo para la mayoría de las personas, ya que se trata de nuestro primer vínculo emocional. Gracias a ella, tenemos cubiertas nuestras necesidades (emocionales, materiales y de supervivencia). Sin embargo, conforme vamos creciendo y madurando, la persona tiene que salir del hogar y empezar a ser autónoma e independiente. A pesar de que la familia sigue siendo un pilar fundamental, aparecen nuevas relaciones sociales, como son las amistades y la pareja, con las que establecer otros vínculos emocionales ajenos a los familiares.

Dependiendo de cómo haya sido el vínculo con nuestra familia de origen, resultará más o menos difícil establecer relaciones de pareja:

  • Una persona cuya familia le ha dado la confianza y seguridad para poder explorar nuevas experiencias, así como la certeza de que le apoyarán ocurra lo que ocurra, le facilitará el hecho de establecer nuevas relaciones emocionales. Las cuales, se pueden convertir en igual de importantes que la familia. 
  • Las personas que han percibido de su familia que el mundo fuera de lo ya conocido no es seguro y que otras personas y/o experiencias son una amenaza, les será muy difícil establecer vínculos emocionales porque lo vivirán con miedo y desconfianza. En estos casos habrá grandes dificultades a la hora de tener una pareja y crear así su propia familia.

Este último tipo de personas que han sido tan “protegidos” por su familia pueden tener una dependencia emocional a sus padres. Por ello, priorizan a su familia de origen con tal de no generar un conflicto que suponga que la relación con sus padres se rompa, produciendo un gran malestar. Todo ello generará disputas con la pareja sentimental, por lo que anteponer siempre a los padres no es una actitud saludable. Hay que encontrar un equilibrio entre ambas partes.

Las situaciones más frecuentes de las que se quejan algunas personas son:

“Mi pareja llama por teléfono más veces a su familia que a mí, ellos saben más de él/ella que yo.”

“No tenemos intimidad. Todos los planes son con su familia.”

“Si sus padres le llaman, deja de hacer cualquier cosa para ir a su casa aunque yo le necesite.”

¿Qué hacer ante esta situación?

  1. Expresar compresión y comunicación: Lo fundamental es hacer ver que entiendes perfectamente que para él o ella su familia en un pilar importante. Debes comunicarle que tu intención no es alejarle de su familia, sino que haya una equidad entre ambos.

  2. Expresar tus sentimientos y deseos: Se trata de explicarle cómo te sientes cuando pone por delante siempre a su familia antes que a ti. Por ejemplo: “Entiendo que para ti tus padres son muy importantes. Pero que los priorices en muchas ocasiones, me hace sentir desplazada. Me gustaría que pasáramos más tiempo los dos”.
  1. Buscar un equilibrio estableciendo límites: Intenta fijar planes solo para vosotros (ir a cenar una vez a la semana, o hacer un viaje una vez al mes), y combínalos con otras actividades con su familia y amigos. 
  1. Pedir ayuda a un profesional: Un proceso de terapia te ayudará a adquirir distintas estrategias para poder comunicarle a tu pareja cómo te sientes e intentar establecer un equilibrio en el que sientas que formas parte de sus prioridades. 

Si te encuentras en esta situación, desde Cláritas podemos ayudarte a mejorar tu malestar.

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Macarena del Cojo

Macarena del Cojo

Psicóloga General Sanitaria
Graduada en Psicología por la Universidad de Granada. Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad Pontificia de Comillas de Madrid. Formación en EDMR por el Instituto Español de EMDR. Su desarrollo profesional se ha centrado tanto en la práctica privada como en seguros médicos, como Psicóloga General Sanitaria con adultos y adolescentes. Además, pertenece al grupo de psicólogos voluntarios con niños en Asociación 2000.