La forma en la que pienso me está haciendo daño: Depresión y distorsiones cognitivas

¿Qué es la depresión?

La depresión es un trastorno del estado de ánimo que cada vez está más extendido. De hecho, se ha convertido, en los últimos años, en la enfermedad invalidante más extendida a nivel mundial.

La depresión, se caracteriza por la experimentación de un bajo estado de ánimo la mayor parte del tiempo, junto a una pérdida de la capacidad de sentir placer o interés en actividades que antes se disfrutaban. Este trastorno afecta significativamente todas las áreas de la vida de la persona (laboral, personal, familiar, social.), suele ser característico un estado general de desesperanza y un paulatino aislamiento.

A su vez, otros síntomas de la depresión son tanto a nivel somático (alteraciones de sueño, cambio de peso, dolores…) como cognitivo.

¿Cómo se desarrolla la depresión?

El área cognitiva es clave para el desarrollo y el mantenimiento de este trastorno. La interpretación errónea de los eventos y los errores sistemáticos al procesar la información es a lo que se conoce como distorsión cognitiva. Es decir, los pensamientos automáticos o la forma en la que interpretamos la información son erróneos y llevan a la persona a funcionar de manera desadaptativa. Aun siendo un trastorno de causalidad multifactorial, las distorsiones cognitivas tienen un peso muy grande en este trastorno.

¿Qué tipo de distorsiones cognitivas existen?

Como acabamos de explicar, la forma en la que pensamos puede alimentar la depresión. Las distorsiones cognitivas más comunes que encontramos en la depresión son las siguientes:

  • Pensamiento dicotómico: tendencia de la persona a clasificar los acontecimientos en dos categorías opuestas. Es decir, o blanco o negro, se pierde la capacidad de valorar la escala de grises.

    Ejemplo: una hija tiene una discusión con su madre y automáticamente piensa “soy mala hija”


  • Abstracción selectiva: hace referencia a cómo la persona valora un evento en base a un detalle, ignorando a todos los demás.

    Ejemplo: un trabajador que recibe una valoración positiva de su jefe y a su vez le indica unas posibles mejoras en sus trabajos, la persona piensa “no le ha gustado mi trabajo, me va a despedir”.
  • Inferencia arbitraria: consiste en sacar conclusiones de un evento sin evidencias que lo apoyen, incluso ignorando aquellas que lo contradicen.

    Ejemplo: una pareja se va de fin de semana, vuelven el domingo muy entrada la noche y uno de ellos dice que está muy cansado y que se va a dormir, la persona con este tipo de distorsión cognitiva pensaría “mi pareja está harta de mí, no quiere estar conmigo”.
  • Personalización: esta distorsión se basa en atribuirse sucesos externos sin ninguna prueba.

    Ejemplo: una persona va a un bar y ve a un grupo de chicos riéndose, esta persona tendería a pensar “seguro que se están riendo de mí, todo el mundo se ríe de mí”.
  • Razonamiento emocional: consiste en interpretar la emoción como un hecho objetivo y no como una interpretación de la persona hacia un evento.

    Ejemplo: un amigo no me llama y me enfado, en vez de hablar con mi amigo pienso “pasa de mí, es un mal amigo, no voy a volver a hablarle porque no me merece”.


    ¡OJO!, las emociones siempre nos dan información y siempre nos llevan a la acción, hay que escucharlas siempre pero no hay que tomar por objetivo todo lo que dicen.

  • Maximización o minimización: la persona tiende a sobrevalorar o infravalorar un evento.

    Ejemplo: una persona recibe halagos por el plato de comida que ha preparado, pensará: “no era para tanto, lo he hecho en 5 minutos, seguro que mi amiga lo hace mejor si le doy la receta…”

Existen muchas más distorsiones cognitivas que hacen que podamos caer en una depresión o que esta se mantenga en nuestras vidas.

Es muy importante cuidar lo que pensamos y cómo lo pensamos. La buena noticia es que estas maneras de pensar son aprendidas y, por tanto, se pueden desaprender.  Las intervenciones en depresión pasan por la adquisición de una nueva manera de evaluar y pensar.

Si notas que tu manera de pensar te está haciendo daño y que está interfiriendo en tu capacidad de disfrutar no dudes en pedir ayuda.

En Cláritas contamos con profesionales que pueden guiarte en el proceso de aprender a deshacerte de las distorsiones cognitivas y poder evaluar la realidad desde otra perspectiva.